Un total de 22 policías de la ciudad mexicana de Aguascalientes (noroeste) pasan desde hace dos meses su jornada laboral confinados en un auditorio y vigilados por otros compañeros mientras se investigan denuncias en su contra por robo o indisciplina.
Los agentes no están oficialmente detenidos, sino que "se les otorga un servicio, que consiste en estar en el auditorio, en tanto no concluyan las investigaciones de Asuntos Internos", explicó a la AFP el responsable de la Dirección de Asuntos Jurídicos de la policía municipal, Marcos Tachiquin.
"Como oficiales de policía, están sujetos a recibir órdenes; en este caso, reciben la orden de que se estén en una determinada área en cierto horario y esa es la orden que tienen que cumplir: estar en el interior del auditorio durante sus horas de trabajo", de nueve de la mañana a nueve de la noche, agregó.
Los investigados están acusados de diversos delitos, como robo, brutalidad policial o indisciplina y podrían correr la suerte de 13 de sus compañeros que ya han sido expulsados tras corroborarse las acusaciones presentadas en su contra por ciudadanos o por sus superiores.
También podrían ser sancionados con suspensiones temporales o simples amonestaciones, pero mientras se investiga, se impide que trabajen en la calle, "porque podrían amagar, o herir a alguien con su arma, o simplemente amenazarlo verbalmente a quienes los acusaron", indicó Tachiquin.
Fuente: AFP


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