La película «Babel», del mexicano Alejandro González Iñárritu, no ha entrado con buen pie en Japón.

Según un portavoz de Gaga Communications, la distribuidora del filme en el país nipón, al menos cincuenta personas experimentaron náuseas y ganas de vomitar después de ver la película en distintos puntos del país. La compañía ya ha publicado una alerta en distintos medios de comunicación y en su página web, y advierte al público que acude a los cines de los problemas que parece causar el filme.

Según Hollywood Reporter, el público enferma tras ver una secuencia en la que interviene la actriz japonesa Rinko Kikuchi. En la secuencia, el personaje que interpreta Kikuchi entra en una discoteca después de haber bebido y de haber ingerido pastillas. Los planos en primera persona de las luces del local provocan en el público lo que se denomina un efecto estroboscópico. Se trata de un efecto óptico que lleva a ver como lentos o inmóviles objetos que se mueven de forma rápida y periódica, cuando se iluminan mediante destellos. El caso recuerda al sucedido hace unos años con la serie de animación «Pokémon».

Fuente: Vocento VMT