Arqueólogos españoles hallan los restos de olivo más antiguos de Egipto
El equipo español -dirigido por el arqueólogo José Manuel Galán, financiado por la Fundación Caja Madrid y coordinado por el CSIC- que desde hace seis campañas excava en la tumba de Djehuty reveló sus tres grandes hallazgos de 2007.
El primero, en el patio exterior a medio metro por debajo del nivel del suelo, fue un ataúd de madera del 2.000 a. C. Intacto, contenía el cuerpo parcialmente momificado de una mujer de unos 60 años, que sufría de problemas de espaldas. Sólo llevaba como adorno un modesto collar de fayenza. Estos restos documentan la utilización de la necrópolis 500 años antes de Djehuty, y cómo debajo oculta enterramientos anteriores.
El segundo hallazgo se produjo en un agujero que cobijaba, bien atados, 42 ramos de flores (ahora secas) y trozos de 43 vasijas de cerámica, que fueron restauradas por el equipo. Los ramos, compuestos por ramas de persea y de olivo, se conservan en tan buen estado que han despertado la curiosidad y el interés de las autoridades egipcias, y se está estudiando la posibilidad de que se expongan en el Museo de Luxor. «Es el testimonio más antiguo hasta la fecha de olivo en Egipto -se enorgullece José Manuel Galán-, tras el que había en la tumba de Tutankamón».
El tercer descubrimiento son sublimes relieves en la «capilla» de Djehuty, cuya tumba es el gran objetivo para 2008.
Fuente: Vocento VMT


