El jamón de la Beckham
Florencio Sanchidrián, el cortador de "bellota" de estrellas como la ex Spice, Stallone y De Niro, deslumbró ayer en una exhibición.
Justo antes de comenzar la charla, recibe una llamada telefónica. Su representante le informa de que tiene una actuación en Lituania el 20 de mayo. Deberá coordinar las fechas, porque después viajará a Vietnam. Países como China, Argentina, Alemania, Japón, Australia y Estados Unidos ya conocen su arte, y no se trata de un rey del rock. El abulense Florencio Sanchidrián es cortador de jamón, el mejor del mundo. Ha trabajado para paladares tan ilustres como los de don Juan Carlos, Robert De Niro, David y Victoria Beckham, Sylvester Stallone, Al Pacino, Richard Gere y Naomi Campbell, que le regaló el mejor piropo que recuerda: «¿Delicioso, esto es mejor que el caviar!». Se lo dijo en inglés, y alguien se lo tradujo porque Florencio no domina el idioma de Shakespeare. «Creo que queda bastante mal que un cortador de jamón hable inglés», se excusa.
Un cuarto de siglo
Sanchidrián lleva 25 años sacando lo mejor de la dehesa ibérica. «Del mismo jamón, pueden surgir hasta siete sabores diferentes», asegura el maestro mientras desliza el acero con arte torero, no en vano fue novillero en sus tiempos mozos. Abandonó el capote, se trasladó a Barcelona y comenzó a trabajar en la hostelería. Allí tuvo sus primeros contactos con el manjar. Se profesionalizó en Sevilla, comenzó a ganar concursos, premios nacionales, internacionales De camarero a campeón del mundo. «Amo mi profesión y disfruto cortando. Un cortador de jamón expresa armonía, creatividad, belleza, poesía, felicidad, humor, provocación, magia Y, por qué no, cultura». ¿Y qué expresa el jamón? «Me habla, y yo le respondo con el cuchillo. El jamón, en cada momento, expresa por dónde debe ser cortado. Tiene vida».
Sanchidrián utiliza sus propios instrumentos y no permite que nadie los toque. «Si alguien lo hace, no vuelvo a utilizarlos». Lo que diferencia a este profesional de otros es, según cuenta, «las poses y el estilo. A veces parece que estoy toreando». Por eso verle es todo un espectáculo que ayer disfrutaron más de cien personas en una cata especial que se desarrolló en Álava.
Una actuación suya ronda los 3.000 euros, un caché alto. «Muchas veces estoy tan a gusto que trabajo gratis», asegura. Pero en una de las casas donde mejor le sale el corte es en la de Victoria Beckham, que le ha cogido gusto al jamón. «La adoro, es encantadora. Le maravilla que sólo me dedique a esto».
Fuente: Vocento VMT


