Un hostelero vasco sacrifica una marrana de 336 kilogramos nacida en la región.
Tres personas contra una marrana. Por supuesto, ganó el género humano, pero con más sudor del previsto.
El animal nació en la región, pero se crió en la localidad de Nabarniz, cerca de Guernica, donde fue sacrificado recientemente. En esa localidad está el Restaurante Artzube, regentado por Iñaki Tobalina, que recuerda que la cerda se la trajeron de Extremadura, en concreto de La Guarda, al lado de Quintana de La Serena.
En el reportaje firmado por Mirari Artime, Tobalina recuerda que la cochina llegó a su poder «en una caja de frutas». Aquel simpático lechón llamó desde el principio la atención por su voracidad, y a base de alimentos secos (cuarenta kilos de maíz a la semana, pan y habas, detalla su propietario) fue tomando cuerpo. Al final de su existencia, tras cuatro años de buena vida, la marrana extremeña de Iñaki Tobalina alcanzó unas dimensiones a tener en cuenta: un metro de alto y algo más de uno y medio de largo.
Que lo disfrute el pueblo
Con esos argumentos, su propietario ha decidido confiar a una empresa de Navarra la elaboración de jamones, mientras que el material aprovechable para el consumo será servido en una comida popular.
La crónica que el periódico de Vocento publicaba sobre el sacrificio del puerco era altamente ilustrativa. «Tras los frustados intentos de tumbar al ejemplar -se podía leer- mediante varios disparos de sedación, el matarife Jon Sakoneta se vio obligado a clavarle el gancho en el cuello a la vez que le cortaba las venas con un cuchillo para que fuera desangrándose». «Los desgarradores chillidos -continuaba el texto- que en ese momento lanzó el animal resonaron en todo el silencioso valle y provocaron el llanto de más de un pequeño espectador».
Ya en la báscula, el animal pesó 336 kilogramos. Buena cifra, aunque lejos de las del "cerdo Pepe", de La Codosera, en Badajoz. De aquel sobresaliente ejemplar que acabó por convertirse en reclamo turístico del pueblo, en el año 1999, basta con decir sus medidas: 1,20 metros de alto, 2,15 de largo y 450 kilogramos.
Fuente: Vocento VMT


A cada cerdo... le llega su San Martín.