Nace un bebé concebido con esperma y óvulo congelados
La congelación ha dejado de ser una barrera para la medicina reproductiva.
Primero se empezaron a utilizar espermatozoides congelados, después embriones que habían permanecido años en tanques de congelación y, en los últimos años, también se han logrado embarazos con óvulos previamente congelados. Pero aún no se sabía si la fecundación tendría éxito si ambos gametos -espermatozoides y óvulos- habían estado congelados.
La respuesta parece afirmativa. El pasado miércoles nació el primer bebé en Estados Unidos concebido con un óvulo y un espermatozoide congelados. Es el segundo caso que se recoge en la literatura científica. El primero se conoció el pasado año en Australia y se publicó en la revista «Journal of Assisted Reproduction and Genetics». El nuevo bebé, Noah Peter Domasin. pesó casi 3 kilos y su estado de salud es bueno, según el Hospital Memorial Saddleback de California donde nació.
La madre, Adrienne Domasin, de 36 años, tenía bloqueadas las trompas de falopio y debía afrontar un tratamiento de fecundación «in vitro» si quería tener un hijo. La congelación de óvulos o espermatozoides se reserva para pacientes que afrontan una enfermedad de la que pueden quedar estériles. Aunque cada vez hay más personas que deciden congelar sus óvulos o espermatozoides al llegar a los 30 porque tienen miedo de que la concepción natural falle cuando decidan ser padres.
A Adrienne le extrajeron sus óvulos, se congelaron y cuatro meses después fueron fecundados con espermatozoides de un donante que también habían estado almacenados en un tanque de nitrógeno líquido a -196 grados centígrados. Sólo se implantó un embrión, pero el tratamiento tuvo éxito.
Fuente: Vocento VMT


