El vallisoletano José Carlos Carballo, enfermo del síndrome del cautiverio, que no le permite moverse pero sí pensar y sentir, ha visto cumplido hoy su sueño de volar y, gracias al Ejército del Aire, ha podido observar la ciudad "desde las nubes".

El primer juguete de Charlie, como le llaman cariñosamente familiares y amigos, fue un avión. Desde entonces, comenzó su "obsesión" y su sueño de "entrar en el Ejército del aire", deseo que se vio truncado por la diabetes que padecía, ha relatado Carballo antes de subir al avión CN 235 del Ala 35 de la base de Getafe en la Base Aérea de Villanubla, a escasos kilómetros de Valladolid.

Gracias a la diabetes conoció a su mujer, Puri, su gran apoyo, con la que se casó. Dos meses después de la boda, hace ocho años, sufrió un doble infarto cerebral que le dejó inmóvil, pero manteniendo intacta su capacidad para sentir y razonar.

Emocionado y sin marearse

"Nervioso y deseando subir al avión" se ha mostrado Charlie, de 40 años, antes de comenzar un vuelo de cerca de 50 minutos en el que ha sobrevolado el centro de la ciudad de Valladolid, Tordesillas y Zaratán, localidad en la que vive en una residencia de ancianos. Terminado el vuelo, Charlie ha bajado del avión visiblemente emocionado y ha asegurado no haberse mareado, al contrario que algunos periodistas gráficos que le han acompañado en su bautismo aéreo.

Carlos Carballo no puede mover ninguna parte de su cuerpo, salvo un dedo índice, ni comer con normalidad, ya que tiene una sonda en el estómago; ni hablar, aunque utiliza un método de comunicación mediante el parpadeo de los ojos que su mujer traduce de forma casi simultánea a su movimiento.

Ejemplo de superación

"Es mucho mejor de lo que imaginaba, he estado como en una nube", ha expresado a través de su mujer, quien ha destacado que "ha valido la pena esperar para cumplir su deseo" que tenía desde niño cuando su madre le llevaba a la base a ver despegar y aterrizar los aviones.

"Es un ejemplo de superación, ya que lejos de dejarse morir, tiene ganas de vivir y salir adelante", valores que coinciden "con el espíritu militar", ha destacado el teniente coronel Nicolás Murga, de la Oficina de Relaciones Sociales y Comunicación del Ejército Aire antes del vuelo.

"Hoy estará más cerca de las nubes y de Dios y podrá llenar sus pulmones de aire para seguir viviendo", ha agregado Murga, quien después del vuelo ha destacado que "ha sido muy emocionante para todos ver cumplido su sueño".

Autor de dos libros

Esas ganas de vivir, afán de superación y espíritu de lucha han llevado a Charlie a poder mover un dedo, lo que excepcionalmente le permite comunicarse mediante el empleo de un programa especial de ordenador y con el que ha escrito dos libros, con el fin de ayudar a personas en situación similar a la suya.

Síndrome del cautiverio en zapatillas es el primer libro que escribió Carballo, quien hoy presentará su segunda publicación, Verbos, basada en el documental del mismo nombre, dirigido por Miguel Ángel González Molina, que recoge las experiencias más íntimas, del día a día, de Charlie y su mujer en su lucha por vivir.

González Molina optó en el documental por una línea argumental que pone de manifiesto las carencias, sentimientos y actitudes mediante verbos como sufrir, llorar, aceptar, comunicar, amar y, sobre todo, vivir. El documental se ha rodado en Madrid, Valladolid y Almería, después del infarto cerebral, y narra la vida de Charlie desde que se casó, con imágenes reales de la boda, la enfermedad y el día a día, además de declaraciones de amigos y familiares.

Fuente: EFE