Con un partido entre los 'brasileños' de la Universidad Gregoriana de Roma y los 'mexicanos' del Colegio Mater Ecclesiae, se inaugurará el sábado en el campo del oratorio de San Pedro la primera edición de la Clericus Cup, el torneo de fútbol del Vaticano.
En total, 18 equipos integrados por padres y seminaristas provenientes de 50 naciones, entre ellas varias latinoamericanas, participarán en el trofeo, organizado por el Centro Deportivo Italiano (CSI), una organización católica para la promoción del deporte.

El primer campeonato de fútbol pontificio no se regirá por las mismas reglas de los demás campeonatos del mundo, ya que los dos tiempos del partido serán de 30 minutos en lugar de 45, durante los cuales cada equipo dispone de un tiempo muerto.
Además, el árbitro, que no será sacerdote, podrá emplear 'la tarjeta azul' para expulsar temporalmente por cinco minutos a los jugadores que cometan faltas, portesten vehementemente o practiquen un juego incorrecto.

El campeonato durará unos dos meses y cuenta con una nutrida participación de 'jugadores' italianos, algunos laicos que trabajan en las numerosas órdenes religiosas, así como de croatas y estadounidense, e incluso de Papua Nueva Guinea y Myanmar.

El equipo del Vaticano vestirá una camiseta con los colores blanco y amarillo, los de la bandera pontificia. Equipos como Sedes Sapientae, Divino Amore y Tiberino también cuentan con un buen número de latinoamericanos, entre ellos varios centroamericanos, ecuatorianos y argentinos. Otros equipos, como el North American, están formados sólo por religiosos y seminaristas estadounidenses del Colegio Norteamericano, así como el equipo Croati, con seminaristas de Bosnia y Croacia, y el 'club' Vicariato de Roma, con todos los jugadores de nacionalidad italiana.

El sorteo de los partidos se celebró el martes y no se excluye que nazca una nueva estrella del fútbol, como el brasileño Rineu Quinalia Filho, de 27 años, considerado uno de los más destacados.

Según rumores indiscretos, algunos equipos fueron descartados como el de los 'papa-boys' por estar formados sólo por laicos, y el de los Legionarios de Cristo, que pese al alto número de estudiantes que cuenta en la universidad Regina Apostolorum, fundada por la célebre congregación en Roma, no logró constituir un equipo.

La ceremonia de inauguración en el pequeño estadio con césped sintético, ubicado a las puertas del Vaticano, estará presidida por las mayores autoridades deportivas de Italia y se espera que el secretario de Estado de la Santa Sede, el cardenal Tarcisio Bertone, dé el saque de honor. Bertone, número dos del Vaticano, es un gran aficionado al fútbol y en otras épocas comentaba para un canal de televisión local los partidos de su amado equipo, el Génova.

Fuente: yahoo.com