La próxima vez que alguien sufra por visitar al dentista quizás le consolará el pensar en lo que tuvo que soportar Tusko, un infortunado elefante.

Los veterinarios y un dentista tardaron el sábado casi cinco horas en extraer lo que quedaba de un colmillo infectado del elefante en el zoológico de Oregón. Para retirar la pieza, el equipo utilizó una motosierra y un taladro que puede perforar concreto.

Al menos 20 personas trabajaron desde la mañana hasta la tarde para extraer el colmillo de marfil, sólido como una piedra, en fragmentos ensangrentados de 30 centímetros (un pie) de longitud.

Un fragmento más sería retirado en unas seis semanas.

Tusko, que pesa unos 6.100 kilogramos (13.500 libras), se rompió los dos colmillos hace décadas. El colmillo derecho se le extrajo cuando era joven. Hace unos años, un veterinario de serró el colmillo izquierdo con la esperanza de que sanara, pero la infección persistió.

El veterinario del zoológico de Oregón, Mitch Finnegan, dijo que el procedimiento era riesgoso, pero una infección de largo plazo implicaba un peligro aún más grave. Finnegan temía que el elefante estuviera muy débil para ponerse en pie cuando pasara el efecto de la anestesia.

Sin embargo, Tusko comenzó a mover las patas y luego se paró lentamente.

Fuente: AP