Las autoridades del pueblo suizo de Bondo estudian construir un espejo gigante en una de las montañas vecinas para proporcionar más luz a la localidad, ya que su situación impide que la luz llegue directamente entre los meses de diciembre a febrero.
Los 198 habitantes de Bondo esperan iluminar esta región recóndita del valle de Breggaglia, al sureste del país, para mejorar su vida diaria. "Daría un valor añadido a nuestro pueblo", explica el alcalde de Bondo, Renzo Giovanoli, en declaraciones al diario suizo Suedostschweiz.
"Hemos llegado a un consenso en la asamblea municipal para estudiar más profundamente el proyecto para poder decidir en verano si lo llevaremos a cabo", afirma el alcalde.
El precedente de Viganella
El espejo sería una lámina de acero reflectante de 40 metros cuadrados similar a la instalada el año pasado en Viganella, una localidad italiana que padecía un problema similar por estar también situada en la falda de las montañas de los Alpes.
El espejo de Viganella sigue la trayectoria del sol gracias al control remoto gestionado por un ordenador y costó 100.000 euros.
Los habitantes de Bondo esperaban ver ayer los primeros rayos del sol del nuevo año en la principal plaza de la localidad.
Fuente: elperiodico.com


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