Unas jóvenes estudiantes alemanas
se sorprendieron este viernes al ver llegar a los bomberos al albergue
juvenil donde se alojaban después de haber desatado, accidentalmente,
la alarma de incendios al abusar de su desodorante en los cuartos de
baño.
Tres coches de bomberos y uno de la
policía fueron al lugar, con las sirenas encendidas, y rápidamente se
percataron de que el supuesto humo no era otra cosa que productos
desodorantes adolescentes.
"En el futuro, espero que las chicas se contenten con menos desodorante", señaló el portavoz de la policía.