Entre los ovejeros de la comarca luguesa de "A Terra Cha" se ha incrementado la preocupación ya que, tras haber conseguido librarse de los ataques de los lobos, una gran bandada de cuervos está diezmando sus rebaños.

En una granja de A Pastoriza (Lugo), los cuervos llegaron a matar en las últimas semanas hasta 117 corderos recién nacidos, causando unas pérdidas que el propietario calcula en más de 9.000 euros.

Al parecer, la clausura de los vertederos municipales de la comarca ha obligado a los cuervos a buscarse nuevas fuentes de suministro alimentario, que han encontrado en los corderos recién nacidos. Según uno de los ganaderos afectados, las aves seleccionan a las ovejas preñadas y las acostumbran a su presencia. Y es que, según parece, a las ovejas les gusta cómo los ciervos les rascan el lomo con sus garras. Pero en cuanto paren, los cuervos se abalanzan sobre el recién nacido al que matan picándole en los ojos, incluso antes de que se complete el parto, para luego ir comiéndose las partes más blandas del cadáver.

Hasta ahora los granjeros habían conseguido ahuyentar a los cuervos colgando cadáveres de estas aves en diversos puntos de los prados, pero el método ya no resulta efectivo ante el gran número de esos carroñeros. Según los afectados, ni las batidas de caza son ya un remedio contra la plaga. Tampoco los ganaderos pueden mantener una vigilancia efectiva porque cada oveja tiene dos partos al año y cada granja cuenta con entre 500 y 1.000 animales.

Fuente: ya.com