Los glaciares se deshielan tres veces más deprisa que en la década de los 80
Los glaciares continúan derritiéndose a una velocidad de vértigo, a tenor de nuevos datos referidos a 2005 que indican una reducción media en su espesor de 0,6 metros (medidos en su equivalente en agua).
Estas cifras confirman la tendencia de una pérdida de hielo acelerada durante las últimas dos décadas y media y sitúan la media de pérdida de espesor en 30 glaciares de referencia, en nueve cordilleras del planeta, en cerca de 10 metros desde los años 80.
Estos resultados proceden del Servicio de Monitorización de Glaciares (WGMS, en sus siglas en inglés), con sede en Zurich (Suiza), que en una nota indican que esa pérdida de 66 centímetros en 2005 supone 1,6 veces más que lo medido en la década anterior y 3 veces más que en la de los años ochenta. Los datos de 2006 aún no están disponibles, pero su condición de muy cálido hace pensar que la tendencia continuará.
Pero no sólo los glaciares están perdiendo masa, sino también terreno. Michael Zemp, glaciólogo e investigador asociado del Servicio de Monitorización de Glaciares, explicó que «hoy, la superficie de los glaciares es mucho más reducida que en los ochenta, lo que significa que no hay duda en torno al cambio acelerado de las condiciones climáticas».
Por su parte, el director del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), Achim Steiner, señaló que estos resultados «corroboran el cambio climático debido a la actividad humana», una confirmación que será marcadamente subrayada en el informe de los científicos del Panel Intergubernamental del Cambio Climático, que se presenta el viernes en París.
Aprovechando la celebración de esta reunión, la organización ecologista Greenpeace presentó ayer simultáneamente en Madrid y París el informe «Revolución energética: Perspectiva mundial de la energía renovable», elaborado conjuntamente con el Consejo Europeo de Energía Renovable, en el que proporciona una propuesta práctica para reducir globalmente las emisiones de dióxido de carbono, principal gas de efecto invernadero, casi un 50 por ciento en los próximos 43 años. Según la organización, «las energías renovables, junto con la eficiencia procedente del «uso inteligente» de la energía, pueden abastecer la mitad de la demanda energética mundial para el año 2050.
Sin embargo, el informe también destaca el poco tiempo que queda para que los gobiernos, las instituciones de inversión y las compañías eléctricas decidan sobre asuntos claves, como las infraestructuras energéticas. En este sentido, el director de Greenpeace España, Juan José López Uralde, pidió al Gobierno que escuche las advertencias del Panel Intergubernamental del Cambio Climático y tome medidas para proteger el clima, ya que «todavía queda tiempo de evitar las catástrofes de un cambio climático peligroso».
Estas medidas pasan por reducir las emisiones de nuestro país un 35 por ciento en los próximos 5 años. Una cuestión complicada si se tiene en cuenta que España ya supera en un 37% el objetivo que se le fijó en Kioto para 2012, que era de un aumento de un 15% de sus emisiones sobre el nivel 1990.
Fuente: ya.com


