No sabemos si reír o llorar al ver a Asimo rodar escaleras abajo durante una presentación. Es algo feo, Aismo gira su cabeza y cae hacia atrás, paralizándose con un puño apretado mientras se mete un buen golpe y la gente se sorprende asustada -- la música se para y aún el pobre continúa moviendose espasmódicamente ante la audiencia mientras los robot-médicos salen a su rescate: "Enfermera 1 miligramo de loctite ¡rápido estamos perdiendo esa pieza!". No te preocupes Asimo, a todos nos sucede. Un mal paso y millones de yenes por los suelos. El vídeo tras el salto.