Los científicos de un laboratorio de armas estadounidense aseguran haber entrenado a abejas para que localicen explosivos, en un proyecto que dicen que podría tener aplicaciones de gran repercusión en la seguridad nacional y en la guerra de Irak.
Los investigadores del Laboratorio Nacional de Los Álamos, en Nuevo México, dijeron que habían adiestrado a abejas para que sacaran su probóscide - el tubo que usan para alimentarse de néctar -, cuando olieran explosivos en coches y cinturones de explosivos similares a los que usan los suicidas.
Exponiendo a los insectos al olor de los explosivos y posteriormente recompensándoles con agua azucarada, los científicos aseguraron que acostumbraron a los insectos a reconocer sustancias que van desde la dinamita y los explosivos plásticos C-4 hasta los empleados en los obuses improvisados en Irak.
"Cuando las abejas detectan la presencia de los explosivos, simplemente sacan sus probóscides", dijo a Reuters el científico Tim Haarmann en una entrevista telefónica. "No tienes que ser un experto en comportamiento animal para entenderlo porque no hay ambigüedad".
"Estamos muy contentos por el éxito de nuestra investigación ya que a largo plazo podría aplicarse a la defensa y la seguridad nacional", añadió.
Aunque los científicos habían entrenado a avispas para reaccionar ante restos de explosivos, Haarmann dijo que las abejas parecían ser más eficaces.
Haarmann señaló que las abejas podrían ser llevadas en detectores portátiles del tamaño de una caja de zapatos y se emplearían para localizar explosivos en aeropuertos, controles de seguridad en la carretera o incluso en robots para la desarticulación de explosivos.
Además añadió que el próximo paso será fabricar las cajas para los insectos y entrenar a guardias de seguridad en su uso.
Fuente madridpress.com


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