Microsoft ha dado un giro radical en su estrategia frente a Linux. La compañía está trabajando con el fabricante de software libre XenSource para garantizar que cualquier sistema sobre Windows pueda ser accedido por servidores virtuales que usen Linux. Además, el gigante de software ha anunciado, por primera vez en su historia, que dará soporte a Linux sobre un producto de Microsoft.
Primero ignoró a Linux, después lo consideró un rival directo al que daba la espalda, y ahora ha decidido trabajar para que Windows sea interoperable con él. La compañía ha encargado esta tarea a Bill Hilf, a quien contrató en 2004 cuando trabajaba en el grupo de desarrollos Linux en IBM.
Microsoft explicó hace unos días que está trabajando con el fabricante de software de código abierto, XenSource, para garantizar que cualquier sistema sobre Windows pueda ser accedido por servidores virtuales que usan Linux. Hilf asegura que la decisión va a ayudar a Microsoft a vender más, ya que cada día es más común encontrar clientes empresariales que trabajan con los dos sistemas operativos.
Fuente: Andalucia24horas


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